Hay artículos que incluso consiguen que la gente alcance la felicidad:

HISTORIA DE MARTA
Hola. Soy un amigo de Marta. Ella es una chica de 30 años. Era bastante caprichosa, y sólo le importaba el dinero.
Fué mala estudiante y acabó matriculándose en artes decorativas; aunque lo dejó pronto,
al conocer a su primer novio, un dandy aristócrata.
Esa relación duró poco, al igual que todas las demás, dejando también pronto al último de ellos.
A decir verdad, todos le importaban un carajo; los hombres le excitaban más bien poco,no le atraían demasiado.
Buscaba algo diferente.
Fué entonces cuando lo vió por primera vez, al pasar un día por un establecimiento de venta de coches lujosos.
Se enamoró en cuanto se cruzó con él.
Tenía bastante dinero ahorrado ( de lo que le había sacado a sus antiguos novios ), y pudo comprarlo.
Siempre estaban juntos, viajando sin interrupción; ya no necesitaba a nadie, sólo quería estar con él.
Eso sí que era el “placer de vivir”.
Nunca sintió nada semejante al hacer el amor. Se ponía de cuclillas y él por detrás le introducía su poderoso
tubo de escape.
Por fin había encontrado a “alguien” que le satisfacía plenamente.
Pero a los tres años la desgracia llegó a su vida. Un camión se cruzó en sus caminos,
él fué declarado ” siniestro total ” y enterrado en un desgüace.
Desde que perdió a su querido coche, a su querido amante, se ha entregado al alcohol y a las drogas.
Nada le importa ya. Imagino que acabará como Monty Clift.
Foto: Flickr-JI Sarenas
Arín Dodó

La publicidad oferta continuamente coches flamantes, casas lujosas , artículos y viajes con destinos exóticos que pueden convertir a quien los adquiera en alguien de una clase especial. Hay otras alternativas:
GUÍA DIDÁCTICA PARA LLEVAR A CABO UN SUICIDIO SOFISTICADO
Si quiere convertirse en una persona especial, y no del montón, siga con todo rigor estas normas; y deje los suicidios vulgares para otras personas de menor rango que el suyo. Nada de tirarse por una ventana o ahorcarse. Esto no lo podría permitir la empresa número uno en suicidios colectivos.
1º. Permanezca de pie en un paredón. Éste lo puede adornar, si gusta, con una bandera de su país (es un detalle bastante honorable).
2º. Coja una pistola, de un calibre considerable, y apunte con ella al espacio que está enfrente de usted.
3º. En dicha posición (en la opuesta a la que usted ocupa) coloque un espectrómetro de masas dotado de un campo magnético.
4º. Dispare. Dicho campo magnético conseguirá que la bala cargada cambie de sentido su trayectoria y se dirija hacia usted.
5º. Si puede soportarlo, espere a que la bala llegue a su destino.
6º. Cuando esto ocurra, usted habrá entrado en la nada desdeñable lista de personas privilegiadas e inimitables. Será envidiado por todos, puesto que habrá tenido un suicidio único y original.
Esperamos que todas estas indicaciones hayan sido de su agrado. Si desea conocer las condiciones del contrato no dude en ponerse en contacto con nosotros. Gracias y buen viaje.
Arín Dodó
2. Tribulaciones de un soso esbirro
Un esbirro según el diccionario es “una persona que sirve a quien le paga para ejercer violencias o desafueros”. Un esbirro puede ser tambien una persona que obedece al pie de la letra lo que le dicen, no tiene propia iniciativa y que tiene un comportamiento de características ovinas. Son, por tanto, personas más bien sosas y probablemente afligidas.
Arín Dodó
1. Preludio en una tonalidad desconocida para mí
Debussy compuso el “Preludio a la siesta de un fauno”. Uno de los conciertos de Bramdemburgo de Bach es el no.2 en Fa mayor. Son dos músicos consagrados, casi divinos. No como yo, que en ocasiones dudo si lo soy…, me refiero a si soy músico. Al igual que una de mis proyecciones ( Alfonsino Retorni, argentino, spankee de profesión, adicto a los latigazos y a la autoflagelación ), a veces me pierdo en el profundo bosque del conocimiento musical. Alfonsino, cuando está exento de esos placeres, para matar el aburrimiento se dedica a asociar acordes que no se encuentran a sí mismos y a obtener sonidos de instrumentos poco habituales, como sierras y botellas vacías y a medio llenar. Así es como se creó este “Preludio en una tonalidad desconocida”, tanto para Alfonsino, como para mí.
En el Camino de Santiago, hay personas que se encuentran a sí mismas y al sentido de sus vidas. Yo encontré a un ser peculiar muy apropiado para incluirlo en mi galería privada de personajes surrealistas, Alfonsino Retorni, de profesión spankee:
Alfonsino, profesión : spankee.
Alfonsino era un hombre flemático,
aunque inconcluso en sus sentimientos.
Juraba y perjuraba morir
no antes de disfrutar del sexo en toda su extensión.
Rosaura, la mujer, ajena a toda trama; vigilaba sin rémora
y paseaba alegremente las telarañas encima de su copa.
Las niñas, agitaban su prisa por encontrar en su laberinto
un precioso viaje hacia el centro; un itinerario interior
en busca de su doble verdad…,
como la de todos.
Alfonsino, molesto con su suerte,
no cesaba de turbar su conciencia;
estaba deseando encontrar miles de azotes
que conformasen a su recién adquirida estructura muscular.
Por fin los encontró, nadando a su alrededor
y provenientes de los zumbidos electrónicos de una chica de barrio
bastante más joven que él.
Todo esto duró un tiempo,
por supuesto bastante más largo para Rosaura que para él;
que arrepentido y maltrecho,
buscó de nuevo el consuelo en su antiguo amor.
Ella nunca le perdonó,
pero tuvo la deferencia de concederle una penitencia:
sacar a pasear todas las tardes a su perro
( tarea que él aceptó con santa devoción ).
Alfonsino, en vez de encontrar su verdad,
prefirió el recorte de sus estrechas palabras.
Arín Dodó
Antes de comentar nada, me parece importante explicar los títulos para que se pueda entender mejor la idea central de mi trabajo.
El primero es una declaración de principios y un toque de atención a aquellos que intentan imponer dogmas e ideas preconcebidas. Éstos tienen que saber que no soy ninguna oveja que sigue los caminos dictados por ellos; tengo mis propios criterios y no sé si tendré alguna norma para crear lo que me apetece en cada momento. Este es el resultado de la confluencia de algunas ideas delirantes y de sueños no cohibidos, perpetrados en lugares tan inhóspitos para las musas y para la inspiración como son los retretes y las cocinas ricas en grasas saturadas.
El segundo título hace referencia a una anécdota ficticia. Hay un condenado a muerte, que en la próxima madrugada tiene que morir en la horca. Faltan 30 minutos para morir en el cadalso, le dicen, y tiene derecho a pedir su última voluntad. Renuncia voluntariamente a una cena vulgar, aunque exquisita, y a la ceremonia de fumarse un cigarrillo antes de su cita. Prefiere, en cambio, disfrutar sus últimos momentos desplazándose en su interior, intentando buscar un significado a su deplorable y mezquina existencia y apuesta por escuchar la música de un artista inclasificable, tan exento de suerte y desdichado como él mismo; consiguiendo en última instancia un hermanamiento con dicho autor y un motivo para entrar en paz en la eternidad: se decide a pedir el último disco de ese músico, se coloca los auriculares y así pasar a un universo exquisito de colores y sombras que le ayuden a cruzar sin discontinuidad la frontera de la muerte, esperando que ésta le guiñe un ojo primero y le seduzca después.
Después de haber aclarado un punto fundamental para comprender el quizás poco coherente universo que quiero exponer, empezaré diciendo que tanto la obra que voy a presentar, e incluso yo mismo, somos bastante eclécticos. Lo que hago es esencialmente musical, pero también puede en ocasiones atravesar esas fronteras, las trasciende, y situarse en una especie de escritura de textos acompañados siempre de música…porque éste es el terreno en el que mejor me muevo. Estos textos no me atrevo a clasificarlos como literarios, porque no me considero en absoluto un escritor. Me apoyo en las letras para poder imprimir un ritmo a las sensaciones sonoras. Busco el sonido de esas palabras y su fonética, más que el significado de las mismas; y la manera de que reaccionen con los sentidos primarios del espectador, intentando provocar una reacción instintiva más que racional. Lo que busco es una “patada” en el cerebro y un sentimiento irracional en el receptor. Me da igual que sea el llanto, la risa, el rechazo o la adhesión más absolutos. Tampoco me importa el idioma en el que cante, utilizo varios sin saber hablarlos. Simplemente los uso porque me gusta como suenan y el ritmo que pueden imprimir. Soy consciente de mi mala pronunciación…no me preocupa ni me altera lo más mínimo. Sé que no estoy en ningún examen; además para pronunciar bien ya están los cantantes estereotipados de la industria discográfica. (more…)
Posiblemente, hoy es uno de los días más importantes de la historia reciente. Y no, EEUU no ha invadido un nuevo país. Hoy, 5 de abril de 2008, un nuevo blog comienza su andadura por Internet. Sí, otro más. Les enfants sauvages nace para contar nada en especial y eso directamente lo convierte en romántico y, por supuesto, en especial. Aquí tendrá cabida cualquier pensamiento o crítica relacionado con el cine, la música y la literatura. ¡Y atención! Tenemos un apartado estrella comparable a la columna que el inigualable diario El Mundo le permite escribir a uno de los seres con mayor sentido del humor de todo el territorio español -Don Federico Jiménez Losantos-. Se trata del apartado de los MANIFIESTOS. Leánlos, porque si la dirección del blog observa un número de visitas desmesurado, los MANIFIESTOS se podrán descargar a través de los teléfonos móviles para que el grupo de redactores de este blog compita en ingualdad de condiciones con otros seres superiores del mundo de la comunicación. El inicio de Les enfants sauvages es el primer paso para no quedarnos atrasados en este mundo de constantes cambios y no sentirnos desplazados.